Porque somos todos gilipollas....
Si, si. Habéis leído bien. Para continuar con las rayadas de Londres voy a escribir este post. Cabe decir que lo escribí hace mes y medio... Así que puede haber cambiado algo (aunque no creo... eso son leyes que nadie, y digo nadie, ha conseguido eliminarlas jamás.)
El caso es que todos somos gilipollas. Lo somos por muchas cosas pero bueno vamos a centrarnos, como siempre, en el tema de las relaciones.
Pongámonos en situación.
Te gusta una chica. Pero te gusta lo justo. Vamos que te gusta como te gusta el 90% de las chicas... Y se da la hipotética situación de que tu a ella también le has gustado, lo justo.
En ese caso, lo suyo sería que os liarais y, por no decepcionar al personal, lo hacéis. Os liáis.
Una vez en este punto pueden pasar tres cosas (dignas de mención) y las voy a mencionar de menor a mayor probabilidad.
- Os enamoráis locamente: Dios esa chica es un ángel, son los labios más dulces que jamás he probado. Te juro Mari que esto es amor, te lo juro de verdad. Es ELLA, la chica de mi vida... es que lo tiene todo, todo todo. Lo más probable es que esto te ocurra si no tienes mucho con lo que comparar... pero oye que aquí nadie va a desacreditar la teoría de la media naranja, la del flechazo, el amor a primera vista... quien sabe... (si alguien quiere desacreditar, o no, algunas de estas teorías se agradecerán los comentarios... siempre sabe bien saber que no eres la una bizca que siempre necesita un par de vistazos para enamorarse...)
- Se enamora ella: Os liáis y resulta que ella es majísima, besa bien y esas cosas que conoces de una persona en la primera media hora. La cosa va tan bien que hasta os intercambiáis los números. Y no solo eso sino que además quedáis. Claro que sin las luces moradas, el alcohol en sangre y la música altísima te das cuenta de que todo lo que tiene de buena besadora lo tiene de sosa. Total que a las dos horas de conversación insulsa desistes y te inventas una excusa para irte. (Estas dos horas son hipotéticas ya que el tiempo oscila desde los 10 primeros minutos hasta las 10 primeras citas... que oye no todas tenemos la misma paciencia.) Por todas estas razones empiezas a pasar de ella. Las conversaciones del msn no pasan del ¿Qué tal? y los sms los respondes a las 5 horas. Ella, como es natural, empieza a mostrar un interés por ti casi enfermizo, un interés que tú, por supuesto, no entiendes.
- Te enamoras tú (La más probable): Después de liaros, daros los números y tal... quedáis. Después de x citas/horas, ella empieza a pasar de ti. Tú, por supuesto, no entiendes porqué de repente pasa de ti tantísimo. Claro que tú no te cansas, tú sigues escribiéndole sms que no te contesta hasta 5 horas más tarde y no consigues que las conversaciones pasen del ¿Qué tal? Pero tu no entiendes nada. Estás enamoradísima. Sí estas enamorada hasta las trancas de esa chica que conoces de x veces/horas y con la que ni compartes ni el horóscopo. Porque eso es amor, si si. Nunca antes ahbía sentido esto por nadie, lo juro. Bueno vale sí, ya sé que dije lo mismo de esta, si bueno vale y de esta otra también. Bueno pero es que esta es especial, ya te lo digo yo. Claro tus amigas ya directamente se rien de ti y te hacen burla... (es lo que tiene venir todas las semanas con el mismo cuento... y es que a ellas eso de "jooo es que soy lesbiana" no les vale, que ellas también lo son... pero claro son de las afortunadas del número 1 y 2). Pero oye ehh que aunque no os lo creaís... me duele el pecho de tanto que la quiero!!!!

